Derrame de Amor

Meditando un día sobre el glorioso amor del Señor y su infinita misericordia, le pedí que me mostrará el motivo de su gran amor. La Biblia muestra muchas respuestas a esta pregunta, y una de las más relevantes es el hecho de que somos su creación, nos ama porque nos creo, porque somos suyos. Pero después de leer la palabra y entender esa gran verdad, me pregunte de nuevo, cómo puede amar Dios, a tanta gente a la vez y tanta gente que hace lo malo quisiera entender ese amor tan grande. La Biblia lo compara con el amor de una madre hacia su hijo, pero sé que es mucho más grande.

Pasaron muchos días y tuve la oportunidad de tratar con alguien muy dificil, era una persona muy amargada y perversa, que nunca estaba conforme, no veía nada bueno en las personas, todo era malo y siempre había algo que corregir, lo más terrible de esta persona además de su vocabulario tan ofensivo e hiriente, era su perspectiva de no hacer nada con su manera de tratar y que su manera de tratar a las personas era lo justo que merecían.  Esta persona tenía mucho conocimiento, que le hacia ser inenseñable, en otras palabras en su alrededor todos estaban desequilibrados mientras ella se mantenía en total equilibrio, con la capacidad de corregir insesantemente a todos, esta conducta era en todo lo que usted se puede imaginar al punto de ser un fastidio el solo hecho de escuchar a esta persona, quien hablaba con mucha sabiduría y siempre pretendía ser el centro del auditorio.   Había días en los que quería huir de mi lugar de trabajo,  el simple hecho de escuchar la voz de esta persona hacia un nudo en mi mente, siempre había algo mal en todo, no daba lugar al curso normal de las cosas, la única manera que estuviera sin merodear o ver que había de incorrecto era cuando tomaba una siesta en su oficina a eso de las una de la tarde.

Estaba a punto de renunciar de mi empleo así que comence a llenar solicitudes de trabajo, llevaba ya cinco años en esta empresa y estaban pronto a aumentarme el sueldo y a subirme de posición, todo esto no me valía nada, lo único que pensaba era no ver ni oir más a esta persona, ¿le ha ocurrido esto?.  No lo soportaba más, los días en mi empleo se habían convertido en una tortura, además de eso el estres me estaba matando, el dolor en la nuca y mis nervios estaban colapsando.

De repente comence a meditar en el amor incomparable de Dios, y la palabra me llevo al versículo en donde dice “por que no hechas de ver la viga que esta en tu ojo y dejas de mirar la paja que esta en el ojo de tu hermano”, esta palabra me impacto, la había leído antes y no la sentí como un cuchillo filoso como ese día. Era mi hora de almuerzo, siempre leía la Biblia unos minutos antes de comer y oraba luego, ese día sentí de orar en el baño durante cinco minutos, así que me puse a orar y entre más oraba pidiendole a Dios ayuda para soportar a mi jefe, algo me presionaba el pecho, segui orando y le dije Señor:  Padre el estres me esta matando ayudame, saname; el pecho me apreto aún más y lágimas comenzaron a correr por mi rostro como una lluvia torrencial, no podía hablar, lloraba sin parar, quería detenerme pensando que alguien podía entrar en el baño, pero no podía, casi desfallecido y sin fuerzas tube que caer en el piso; pense esta muy sucio pero caí, en el lugar en donde estaba y sin poder hablar clamaba en mi mente Dios ayudame, en eso que me mantenía en el piso de aquel baño.

Dios me mostro lo injusto que había sido todo ese tiempo con mi jefe, vinieron a mi mente todas las veces que discuti con Él cuando me corrigió un error, los momentos en que no respete su autoridad por tratar de demostrar que a un hijo de Dios no se le trata como cualquier cosa, otros momentos en que lo ridiculice delante de mis compañeros, disque tratando de defenderme, Dios me mostro, que en realidad yo tenía envidia de la posición de mi jefe, también pude ver que era rebelde y orgulloso, También me mostro como ese jefe era tan infeliz en su hogar, su matrimonio se había destruido, tenía un puesto muy digno en una gran empresa el cual había perdido por los problemas emocionales que tubo con su divorcio y yo que tenía según mi perspectiva mucho amor, solo le predique algunas veces por decir que era cristiano y después en lo más profundo ni siquiera quería que se salvará, también recorde uno de esos días de tanta euforia, vi en los ojos de mi jefe algo parecido a una lagrima, la cual escondio de mí y callado se fue a su oficina, yo pense,  para no llevar cargo de conciencia,  que le dolían los ojos por sus anteojos, pero en el fondo sabía que algo le dolía, algo muy profundo que el Dios al cual predico podía sanar.

Cuando ví todo esto sentí tanto dolor y compasión por esta persona y le dije al Señor, ¿cómo puedes amarme tanto siendo yo tan malo? ¿cómo puedes amarme si odio a mi jefe?, en ese momento me sentí tan miserable, me sentí que usurpaba el amor de Dios, que no merecía decir que era su hijo, era tan miserable, que para sentir compasión de este pobre hombre tube que ver lo mal que estaba yo, en eso me invadío aún más un dolor indescriptible; seguía pensando sin poder abrir mi boca y las lagrimas seguían corriendo, decía en mis adentros “Oh miserable de mí,  si no tuviera yo tanta maldad en mi corazón, sería aún más perverso, porque no habría nada que me inculpará, cuan miserable soy”, Dios has tenido que mostrarme mi maldad para que entrará en razón, de cuanto me amas, deberías huir de mi, he sido un arrogante y necio. Mi llanto era tan profuso, jamás había llorado así, sentía como si algo se desprendía de mi interior, eran como caparazones que cubrian mi corazón, después ví otras imagenes en mi mente, en que me comportaba igual que mi jefe en casa con mi familia, como los perseguía y gritaba, como me sentía tan Santo y digno y ellos solo callaban.  Le pedí perdón a Dios y le dije en mi mente “Padre no me dejes en este lugar tirado, no quiero morir aún, ayudame, levantame, perdoname, se que no soy digno de tu amor, pero se que me amas, me arrepiento de todos mis pecados”.  Esa oración en mi mente parecía como la primera vez que confese a Cristo, con la diferencia de que había confesado a Cristo hacia ya 15 años.  Por primera vez sentí que no merecía nada y que no podía hacer nada para recibirlo, todo lo que tenía era por gracia, muchos pensamientos cruzaron por mi mente, en ese momento de agonía, desee ver a mi esposa e hijos para decirle cuanto los amaba, a mi madre y hermanos, pero no podía, así que deje de desesperarme y me quede tranquilo.  Al rato una inmensa paz recorrio todo mi cuerpo, y sentí el perdón de Dios y su benevolencia como nunca, entonces en mi corazón le dije al Señor: que sea tu voluntad y calle mis pensamientos para sentir es paz.

En eso la voz de Dios rompió  el silencio de aquel lugar y con voz audible me dijo: “Hijo mio, me preguntas como puedo amarte tanto siendo tu tan malo y yo te dire esto: el amor es una desición que engrandece el alma del que lo hace y exalta a aquel que lo recibe, el verdadero amor inicia en el momento en que puedes ver todo completo sin dejar ningun detalle por fuera, desde el momento en que encaras todo con la verdad sin idealizar ni imaginar a eso que amas, sin atribuirle nada ni quitarle nada, es mirar a cara descubierta el objeto de tu amor, es ver todos sus matices, cada aspecto con total veracidad, es recorrer sus contornos y sus formas visibles e invisibles, ver lo más terrible y lo más excelso de eso a quien amas y después de verlo todo decides que amaras a pesar de que consideres que no se lo mereces. Cuando llegas al punto de ver la realidad de las personas, tienes dos caminos el primero decidir recharlos y desviar tu camino o amarlos, ambas serán desiciones que deberás tomar, si decides amar entonces habrás cruzado un umbral y habrás derrotado al enemigo más terrible que empobrece el alma y la destruye, “el egoísmo”; pero si decides rechazar entonces te volveras un ser pobre, necesitado buscando otras personas que llenen tus propios ideales. Amar es un desafío, amar es un placer de los seres espirituales. Ahora vez como los amo, te ame antes de crearte y decidi seguir amandote ustedes pecaron y he siguido amandolos.

Después de unos segundos unos toques en la puerta me volvieron a mi realidad, yo permanecía como adormecido en el suelo del baño y trataba de pararme, cuando la puerta fue derribada, era mi jefe muy preocupado, quien me levanto del suelo y con un grito llamo a los demás empleados pidiendo una ambulancia, cuando lo mire, no pude contener las lagrimas y lo abrace con fuerzas, el sorprendido cargandome sobre sus hombros me dijo “hace días te he visto algo alterado y como enfermo, así que cada vez que te movías te observaba, porque en más de dos ocasiones ví que te mareabas y te agarrabas de la mesa, así que cuando no ví que salías del baño supuse que algo no estaba bien ¿cómo te sientes?, es bueno que tomes unos días, pues hace dos años que no tomas vacaciones”.

Me sorprendí tremendamente de la reacción de mi jefe, antes pensaba que me odiaba, pero ese día lo ví como un padre protector, el velaba para que todo marchara bien, era muy ordenado, también era muy cuidadoso.  Fuí al medico y el diagnostico fue un Derrame cerebral y había afectado totalmente mi cuerpo, y que milagrosamente había sobrevivido, unos segundos más y hubiese muerto.  Tome unas semanas en casa y al pricipio no podía caminar ni hablar, pero poco a poco pude moverme completamente y hablar normalmente, esto fue sorprendente para todos porque según los medicos nunca más  caminaria  ni hablaria, sería un vegetal, en cama reflexione y mentalmente hice un nuevo plan para mi vida, le comente a mi esposa lo que me había pasado el el baño y ella se sonrio diciendome “Dios te ama tanto que te dió un derrame de su amor, el desborde de su amor es tan fuerte que es su inmenso amor lo que sostiene el universo en orden, tu cuerpo no pudo resistir esa descarga y El te lo reparó”.

Pasaron tres meses cuando pude regresar a mi empleo con una visión renovada, cuando vi a mi jefe me acerque muy contento para agradecerle lo que había hecho por mí y para invitarlo a cenar a mi casa, este muy fríamente me dijo “no tienes que agradecerme nada, pues solo hice mi trabajo, para eso me pagan y ahora que estas bien siéntate en tu puesto y sigue trabajando, pues dejaste muchas cosas pendientes  ¿y quien piensas que las va a hacer yo?, en cuanto a la cena voy a pensarlo no vaya a ser que ustedes me envenenen”.  Bueno en el camino al trabajo pensaba que ahora mi jefe y yo podíamos ser tremendos amigos y que yo le predicaría y todo marcharía bien, pero cuando lo vi, era el mismo con su misma forma, la única diferencia era que YO no era el mismo, así que decidi amar a mi jefe tal y como es y de respondí ” es usted el mejor jefe que yo he tenido, es el que Dios quiso que yo tubiera como jefe y por eso usted merece mi honra”.

Decidí amar a mi jefe y mostrarle cuanto Dios le ama, así como me ama a mí.  El me humilla y me ofende, porque no a recibido el amor de Dios a diferencia de antes soy tan fuerte cada vez que lo hace, yo le pago con misericordia, le doy un buen trato, le ofrezco un favor que no me pide, le llevo café a su escritorio, aunque me dice  así “andas de chupa medias porque te salve, es tu problema, yo disfruto del café ja ja ja, pero igual te voy a zurrar, no me dejo comprar de remilgones como tu, mejor te hubiera dejado morir”.

Al recordar el amor tan grande de  Dios por mí, soy tan feliz, que no me duele nada de lo que mi jefe pueda decir o hacer.  A Dios le doy gracias por esos días en cama, ha sido la experiencia más maravillosa después de conocerlo.  La Biblia declara en Juan 3:16, que de tal manera amo Dios al mundo, que envió a su hijo unigénito para que todo aquel que en el crea no se pierda más tenga la vida eterna…”, esta palabra cobro verdadero sentido en mi vida, pude ver que Dios tomo la decisión de amar al mundo, cuando debió aborrecerlo, ¿quién podía acusarlo, cómo nos daríamos cuenta si el mismo no declara que hizo todas estas cosas por juicio contra el hombre? por que si usted lee los textos del antiguo testamento, verá a Dios declarando como el mundo lo había rechazado, como el hombre había hecho lo malo de tal forma que el olor de su pecado había llegado hasta El, como Dios había inundado la tierra con agua en el diluvio, como había derramado fuego sobre Sodoma y Gomorra, pero después de todo eso, El cambio el juicio hacia los hombres por su misericordia y decidió darnos en cambio su gran amor.

De Tal manera =  designa algo sin igual, algo que es demasiado grande e inexplicable, algo inconcebible, de  magnitud gigantesca, algo que sobrepasa lo esperado, una sorpresa inesperada.

Amo Dios al mundo = designa una acción acorde de dos naturaleza que se entremezclan entre sí,  a seres que son compatibles, pero en nuestro caso no es así, debimos ser aborrecidos, extinguidos pero contrario a eso nos amo, por eso es de Tal manera.

Eso es exactamente lo que este texto ha declarado durante más de 2,000 años, la gran magnitud y el poder del Amor de Dios.

Además de comprender todas estas cosas, Dios me enseño que el punto culminante en que verdaderamente el amor hace su aparición en una relación es el momento de la desnudez, no hablo de la desnudez del cuerpo, si no la desnudez del alma, en donde vemos tal cual es a aquella persona a la cual decimos que amamos, es el momento en donde los cuentos de hadas parecieran que terminarán en un horror, el momento en donde esa persona dulce se convierte en un monstruo, es allí en donde las parejas tienen el poder decidir amar o aborrecer, es justamente allí, es un momento de crisis que llega en su momento, algunos más temprano que a otros, ese momento cuando se caen las vendas de los ojos y comenzamos a ver lo feo y desagradable; aunque parezca inconcebible ese es el momento decisivo en donde la relación esta a punto de convertirse en un lazo tremenda-mente fuerte, viene tras un estallido de problemas, desaciertos, discusiones, peleas que parecieran no terminar, es justo allí el momento en donde esta palabra cobra todo su poder y si estamos dispuestos a morir y dejar que sea el amor de Dios que se derrame en nuestros corazones y permitir exaltar a esa persona en vez de humillarla, a apreciarla en vez de menospreciarla, desde ese mismo instante todo cambia y podemos ver cuan grande es el poder de Dios y lo fuerte que nos hace ser.

Si estas pasando por una crisis en una relación, debes saber que todo eso esta ocurriendo, para que cruces el umbral y a decidir aprender a amar esa persona tal como es, no temas no pasara nada malo, todo obra para bien a los que aman a Dios, pídele que te muestre como cruzar el umbral y crecer en amor y aceptación no perderás, ganarás una batalla en donde el orgullo no tiene cabida, pues ni el egoísmo, ni la envidia ni los celos te esclavizaran jamás, al contrario serás libre, crecerás y serás mucho mas fuerte.

 Que Dios te bendiga

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